La serie política del gobierno libertario suma criptomonedas, internas y aliados que empiezan a soltarle la mano.

La política argentina sumó un nuevo episodio a una trama que ya parece escrita por los guionistas de Netflix. Bajo el título ficticio de “Adornis: El Deslomado”, la novela del gobierno libertario suma capítulos de tensión, sospechas patrimoniales, internas y aliados que empiezan a tomar distancia.

El protagonista de esta temporada es el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien quedó bajo la lupa luego de que la investigación encabezada por el fiscal Gerardo Pollicita detectara movimientos económicos no declarados en billeteras virtuales y operaciones con criptomonedas durante 2024. Según trascendió, una sola cuenta en la plataforma Lemon habría registrado movimientos de entre 30 y 50 mil dólares que no figurarían en sus declaraciones juradas.

Pero el escándalo no termina allí. La investigación también habría detectado que la familia Adorni mantiene gastos domésticos mensuales de entre 18 y 20 mil dólares, cifras muy superiores a los ingresos declarados oficialmente. Solo en expensas, la familia habría desembolsado cerca de 2,5 millones de pesos mensuales por propiedades ubicadas en Caballito, Parque Chacabuco, La Plata y el barrio privado Indio Cuá.

Mientras tanto, el clima político comenzó a recalentarse. El PRO difundió un duro comunicado en el que tomó distancia del gobierno de Javier Milei y advirtió que “el cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia y arrogancia”. Sin nombrarlo directamente, el mensaje fue leído como una clara referencia al caso Adorni.

Desde la Unión Cívica Radical, el dirigente Leonel Chiarella fue todavía más contundente: “O hay sobresueldos o están robando y la plata sale de otro lado”, lanzó en declaraciones radiales, cuestionando el crecimiento patrimonial del funcionario y reclamando explicaciones públicas inmediatas.

Incluso dentro del universo aliado comenzaron las señales de alarma. El senador cordobés Luis Juez pidió resolver el tema “lo más rápido posible” porque “el daño es inconmensurable”. Según relató, el caso ya eclipsa cualquier otra discusión política en el territorio.

La situación escaló todavía más cuando el exjefe de Gabinete Guillermo Francos aseguró que el escándalo “empioja” la relación entre la sociedad y el gobierno, reclamándole a Adorni que presente cuanto antes su declaración jurada. Horas después de esas declaraciones, Francos habría sido desplazado del directorio de YPF, en una decisión atribuida a Karina Milei.

Como si faltara un cierre simbólico para el episodio, en la previa de la cuarta marcha federal universitaria comenzaron a aparecer carteles con ironías dirigidas al funcionario: “Si la universidad fuera una cascada, Adorni le daría el presupuesto”.

Así, entre billeteras virtuales, internas libertarias, aliados incómodos y carteles callejeros, Adornis: El Deslomado” sigue sumando capítulos en una temporada política donde la ficción y la realidad parecen competir escena por escena.

¿Continuará?

Fuente: Nota de la Redacción.