Diego Ojeda, presidente de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), explicó por Radio 750 en qué consiste su plan para una Ley de emergencia pyme.

La situación productiva con el Gobierno de Javier Milei es dramática. En poco más de dos años ya cerraron 24 mil pymes producto de las políticas económicas neoliberales. Y si todo sigue así, otras 30 mil podrían bajar las persianas y dejar un tendal de trabajadores en la calle.
El dato es sumamente revelador, sobre todo si se tiene en cuenta que durante los cuatro años de macrismo el número alcanzó los 25 mil cierres y que con Alberto Fernández y una pandemia mediante, fueron 6 mil las firmas que cerraron.
A todas luces asoma un salto cuantitativo sin precedentes en una política de destrucción productiva e industrial.
A pesar de esto, no deja de llamar la atención el reclamo del sector pyme que, sabiéndose abandonado por la Casa Rosada, busca por estas horas hablarle directamente al Congreso y avanzar con un proyecto de Ley de emergencia pyme.
¿Qué pide el sector industrial en pleno Gobierno de Javier Milei? Políticas tan elementales que no hacen más que acentuar la magnitud del problema: que sus cuentas no sean embargadas ante la acumulación de deudas; que sus servicios esenciales no sean cortados ante la falta de pago.
Así lo explicó Diego Ojeda, presidente de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), quien dijo que el objetivo es poder comunicarle al Estado que la situación es, sencillamente, de “emergencia”.
“Pedimos una ley que de alguna manera nos permita sostenernos en la etapa que viene, que para nosotros es peor que la que pasamos. Porque nuestra información nos dice que hay un 7 por ciento de las pymes que están en condiciones de cerrar”, afirmó en declaraciones a Mejor que mañana, por Radio 750.
Además, dijo quie “las variables del problema son varias”. “La importación no nos permite competir. Pero también está la caída del consumo por la caída del poder adquisitivo”, indicó.
Ojeda tiene una empresa de logística de contenedores. Mueve, a lo largo de país, desde frutos secos hasta frutas, verduras y pescados. Sin embargo, el salto monumental del precio de los combustibles lo dejó al borde del abismo: ahora no puede pasar el costo al precio y trabaja al 40 por ciento de su capacidad.
Por eso, dijo sobre el proyecto de ley: “En concreto pedimos una medida que es que no nos embarguen las cuentas por falta de pago de impuestos. Si vos tenés cuatro cuentas, te embargan las cuatro. Y tardás 30 días en poder levantar los embargos”.
Por otro lado, puntualizó: “Otro punto importante es que por no adeudar el gas, que no te lo puedan cortar. Una pyme que produce y necesita energía, si le cortas el servicio, se muere la pyme”.
La construcción, derrumbada
Por otro lado, también en diálogo con Mejor que mañana, Gustavo Weiss, presidente de la Cámara de la Construcción, explicó que a las pymes de su sector también la situación económica las está acorralando. Pero en lugar de enfatizar en esto, dijo que el costo más grande lo deberá pagar el país en su conjunto.
Así, según datos de la Cámara de la Construcción, se pierden 25 mil millones de dólares por año por el abandono de las rutas. Una acumulación de plata que, en un futuro, la deberán pagar todos los argentinos.
“A valor de reposición, si tuviéramos que hacer todo lo que se hizo en 150 años, serían 1.5 billones de dólares. Esa inversión está amortizada a lo largo del tiempo. El valor actual de la infraestructura ronda los 600 mil millones de dólares. Un producto bruto, para tener una idea de lo que hablamos”, dijo.
Luego, Weiss añadió: “No sólo que no se mantuvieron las rutas, sino que –naturalmente– se gastan. Aunque uno la mantenga, se gastan con el tiempo. Pero si no se mantiene es peor”.
En este contexto, “el Gobierno nacional no hace obra pública”. “Sí hay en las provincias centrales. Ayer estuve en Rosario y Santa Fe tiene mucha inversión en obras. Obviamente, Santa Fe hace obras de su propia infraestructura. Córdoba también. La Provincia de Buenos Aires tiene un plan muy grande”, afirmó.
Pero no es suficiente, explicó Weiss: “Esto le ha pegado fuerte, sobre todo a las empresas que tienen una impronta de obra pública fuerte. Las principales empresas de ingeniería del país, trabajan fuertemente en obras nacionales”.
“La Nación normalmente es la que a lo largo de los años lideró las grandes obras de infraestructura del país. Estas empresas, medianas y grandes, salen muy afectadas. La inversión en obra pública nacional, provincial y municipal es insuficiente desde hace décadas”, concluyó el empresario.
Fuente: Radio AM 750.
