La implementación del nuevo sistema de provisión de desayunos y meriendas para las escuelas entrerrianas abrió un fuerte conflicto entre el Gobierno provincial y la comunidad educativa. La Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER), a través de distintas seccionales, denunció una reducción en la calidad nutricional de los alimentos, problemas logísticos y falta de información sobre la contratación de la empresa privada Teknofood S.A., adjudicataria del servicio.

El cambio fue dispuesto por el Gobierno de Entre Ríos, que conduce Rogelio Frigerio, a través del Ministerio de Desarrollo Humano. El nuevo esquema reemplaza el sistema descentralizado mediante el cual cada establecimiento adquiría alimentos en comercios locales con fondos provinciales, por un modelo centralizado en el que una única empresa proveerá productos estandarizados para casi mil escuelas de la provincia.

Según explicó oficialmente el Gobierno, el objetivo es unificar criterios nutricionales, mejorar los controles y garantizar igualdad en las prestaciones alimentarias. Sin embargo, desde AGMER sostienen que el nuevo esquema reemplaza alimentos frescos por productos industrializados como budines, galletitas, cereales y preparaciones con leche en polvo, además de no contemplar las distintas necesidades alimentarias según la edad de los estudiantes.

El gremio también advirtió que muchas instituciones no cuentan con espacio suficiente para almacenar grandes cantidades de mercadería, ni con cocinas, equipamiento o personal para preparar los alimentos que recibirán mediante entregas periódicas.

Responsabilidad política

La decisión de modificar el sistema de provisión de alimentos corresponde al Gobierno provincial encabezado por Rogelio Frigerio, que avanzó con la contratación de Teknofood S.A. para abastecer los desayunos y meriendas escolares.

En este marco, el abogado Rubén Pagliotto presentó un pedido formal de acceso a la información pública para conocer el expediente de contratación, el mecanismo de adjudicación, los pliegos, los protocolos nutricionales, los informes bromatológicos y la intervención de los organismos de control.

Hasta el momento, no existe información pública que permita confirmar irregularidades en el procedimiento de contratación. Precisamente, el pedido busca determinar si la adjudicación cumplió con todas las exigencias legales y administrativas.

Preocupación por la situación de los comedores

A las críticas por el cambio del sistema se suma la preocupación expresada por AGMER respecto de las demoras en los pagos a proveedores de comedores escolares correspondientes a los meses de mayo y junio, situación que, según el gremio, genera incertidumbre entre comerciantes y directivos de distintas localidades de Entre Ríos.

Mientras el Gobierno sostiene que el nuevo modelo permitirá una administración más eficiente y un control nutricional uniforme, docentes y directivos cuestionan que la centralización implique una pérdida de autonomía de las escuelas, un impacto sobre los comercios locales y una reducción en la calidad de la alimentación que reciben miles de estudiantes.

Por el momento, el debate continúa abierto. La implementación del nuevo sistema ya es una decisión oficial del Gobierno provincial, mientras persisten los reclamos sindicales y el pedido de mayor transparencia sobre la contratación y los criterios nutricionales utilizados.

Fuente: INFOSIBERIA