El empresario textil y dirigente de Pro Tejer explicó por Radio 750 la dramática situación que atraviesa el sector frente a la competencia desleal. “La sociedad no toma consciencia de lo que significa comprar chino”, lamentó.

El empresario textil Raúl Hutin habla sin rodeos. Sobre sus colegas del sector dice, por ejemplo, que es momento de tomar consciencia, respirar profundo y asumir que, de seguir por este camino, irán uno a uno camino al matadero.
Y lo ejemplificó con un dato: “En febrero y marzo cerraron, por mes, 100 empresas textiles. Si dejamos pasar meses, la industria tiende a desaparecer”, señaló en Radio 750.
Según la mirada del también titular de la Fundación Pro Tejer, esto es peligroso ya que la cadena de valor encierra a 530 mil personas. “No es joda. Estamos jugando con la vida e historia de fábricas de 100 años que están cerrando”, alertó.
Entre los motivos de este desplome, mencionó algunos factores. “El sector ya no aguanta porque la crisis es total. La caída del salario, las importaciones, las tarifas, el atraso cambiario, las condiciones impositivas, el contrabando, la subfacturación”, enumeró.
Y se preguntó: “¿A vos te parece que puedenentrar remeras a un centavo de dólar? ¿Qué país en el mundo tiene un costo de un centavo de dólar? Ninguno”.
Al ser consultado sobre por qué pasa esto, respondió con picardía: “A eso se llega porque hay peajes. Y no sólo en el sector textil. Yo jamás usaría el término coimas, pero por supuesto que es así, y por supuesto que de otro modo no pueden entrar prendas a un centavo”.
De esta manera, hay muchos comerciantes que ingresan mercadería extremadamente más económica que la de producción nacional, dejando sin posibilidad a la industrial local de competir.
“Eso es subfacturación. Hoy, lamentablemente, está entrando mucha mercadería subfacturada y en contrabando. La cantidad de courriers que se sumaron, en marzo fue el 183 por ciento”, afirmó.
Y sostuvo: “No hay lugar para el mercado interno. Por eso siguen cerrando tantas fábricas. Y van a cerrar muchos más. Despiden miles de trabajadores. El sector textil ya despidió a 12 mil personas”.
“Todas las fábricas que estaban mal, ahora están peor o ni existen. Esta es una forma de terminar con la pequeña y la media empresa. Y lo que es más grave, la sociedad no toma consciencia de lo que significa comprar chino”, dijo.
Fuente: AM 750
